Escribo este artículo con rabia y dolor. Rabia y dolor porque estoy hasta la coronilla de los tipos de la pulserita con la bandera, esos que casualmente son siempre los que acaban perjudicando a España, sino es que se venden una parte de ella al servicio de potencias extranjeras.
Ahora a estos tipejos y al amparo de la ignorancia histórica del pueblo español, a través de sus diputados en el Congreso como en las redes sociales, vienen desplegando una campaña contra el Frente Polisario y el pueblo saharui. Por supuesto al servicio de sus amos, que no son otros más que Marruecos, Israel y los Estados Unidos.
La acusación es la siguiente : El Frente Polisario mató a españoles y él solo se buscó su propia ruina al rechazar a España.
Cierto es que a partir de 1972/73 el Frente Polisario ( una parte significativa del pueblo saharui) se insurreccionó contra España. De aquello, los españoles de aquellos años, entre los que me cuento, no supimos nada de nada. Aún recuerdo cuando cuando al regresar de mi servicio militar en la península, comenté con un compañero de sorteo, que fue destinado al Sahara, sus avatares en aquellas tierras. Este compañero me relató como en más de dos ocasiones y por la noche ( año 1973), se tocó alarma en su compañía y con todo el equipo la pasó en la trinchera esperando un ataque, que finalmente no se produjo.
Él y yo mismo, en la época, gracias a la Ley de Secretos oficiales, no supimos quién pudo ser el atacante. Por no saberlo, ni lo supo mi compañero después de haber pasado mas de dos noches en la trinchera esperando una agresión.
Aquellos, y ahora lo sabemos, fueron años de confusión : el Polisario había había comenzado sus acciones contra España y, a la par Marruecos, aprovechado la ocasión había comenzado a infiltrar patrullas en el Sahara atacando puestos españoles.
Como siempre nuestro país y su inepto servicio diplomático, más una importante cuota de nuestros dirigentes, en dictadura o democracia, llegaron tarde y los acontecimientos los sobrepasaron.
Que en el siglo XX, siglo de las descolonizaciones, el Sahara español tarde o temprano acabaría siendo un territorio independiente, cualquiera lo podría haber adivinado y la ONU así lo reconocía.
Pero en lugar de hacer bien las cosas, descolonizar primero y luego crear un espacio de cooperación con España , y en especial con las Islas Canarias, como pueblos hermanos que somos, no se le ocurrió otra cosa al general Franco que hacer del Sahara una provincia de España y dar DNI a todos habitantes, así como representación política en Cortes a sus habitantes. Así se evitaba un molesto referéndum de autodeterminación.
Así las cosas ( lean bien patriotas de pacotilla y mentirosos profesionales) el día 17 de junio de 1970, en Zemla, se produjo una manifestación de sahararuis en demanda de un referéndum para autodeterminación. A la autoridad de la época en el territorio, en un alarde de inteligencia, no se le ocurrió otra cosa que sacar a una compañía de la legión para reprimir el tumulto. Resultado: entre 3 y 12 muertos, según el diario el País, y más de 20 heridos.
Y como eso fuera poco, y así se las gastaba el maravillo franquismo, que como Blancanieves nos invocan los de Vox, un día sí y el otro también, al líder y convocante de aquella manifestación, llamado Basiri, se le detuvo y luego se le desapareció. Lo dicho, así se las gastaban el maravilloso franquismo.
Normal, que posteriormente el Polisario comenzara una guerra de guerrillas contra España. Pero aún así podría haberse solucionado el contencioso del Sahara en beneficio de España y el pueblo sahararui.
A partir de 1973, ya eran más que evidente las pretensiones de Marruecos sobre el Sahara. Y a pesar de ello, y contar España con la resolución favorable de las Naciones Unidas para la celebración de un referéndum de autodeterminación, nada se hizo. Menos aún, cuando viendo ya cercana el peligro marroquí, el Frente Polisario pidió armas a España para defender su propia tierra.
Los intereses marroquíes en España, que tan bien bien defienden actualmente los de Vox y sus pulseritas, lo impidieron, no sin la decisiva contribución de Juan Carlos I el Emérito, traidor y agente de la CIA, como recientemente se ha sabido. Este sujeto, sin pasar por Cortes y a cambio de que Estados Unidos lo consolidara en su entonces frágil trono, entregó el Sahara a Marruecos junto a su población que tenía DNI español.
Para mi, una de las mayores canalladas del siglo XX. Una canallada, por otra parte, que ha supuesto el pistoletazo de salida hacía nuestra actual decadencia y posible desaparición como nación: primero, fue el Sahara, ahora pueden ser Ceuta y Melilla, más tarde Canarias y luego ya se verá.
Cuando una nación pierde toda autoridad moral, y cualquier principio en manos de sus oligarquías corruptas y venales, tiene su fin cercano. Y si un milagro no lo remedia, es lo que nos espera.
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