jueves, 30 de julio de 2026

Para acabar con los incendios hay que cambiar la política agraria. Lo que no te cuentan

LLegamos a agosto con una verdadera tragedia nacional : el país se está quemando y sino hacemos nada, lo que vaya quedando se quemará también en unos cuantos veranos más.

Para evitar este final trágico, sería preciso cambiar nuestro modelo de desarrollo. No pretendo dar una clase de macroeconomía. Me limitaré a analizar nuestra política agrícola, presidida y dirigida desde Europa por la PAC ( Política Agraria Común,  subvenciones a agricultores), el abandono del campo y ciudades del interior de España.

Comencemos : La PAC en lugar de ser pagada por  las producciones obtenidas y los métodos empleados para ello ( productos inocuos para  la naturaleza o no ) o el destino en cuanto a transformación de esos productos  en manufacturas elaboradas por los propios agricultores , inversiones en modernizaciones de las explotaciones,  o su pertenencia o no a cooperativas, simplemente viene siendo abonada  por la dimensión y extensión de sus sus hectáreas, cultive lo que cultive y obtenga, cómo lo cultive y a finalidad a que destine sus producciones. Con eso se favorece nuevamente al latifundismo, no se incentiva la creación de pequeñas empresas agrarias, no se atiende al respeto por el medio ambiente y menos se favorece a los pequeños pueblos del interior, asentando a  su población en el campo ( en especial a la juventud), y menos se fomenta el cooperativismo.

Pero todo esto es poco. Estas políticas criminales de la UE, aún fomentan además el fraude y el rentismo.  La PAC, increíblemente, no aparece vinculada a la tierra. Se trata de una subvención otorgada al agricultor a título personal y con ella puede hacer lo que quiera, siempre y cuando se encuentre al frente de una explotación. Así, ocurre que a veces arrienda en gran parte sus tierras  y se reserva la PAC, otras veces las vende, reservándose la PAC, y adquiere otras o las arrienda, de mucho menos valor, destinándolas a cualquier clase de cultivo simulado. 

En estas condiciones  todos sabemos de muchas personas que han devenido vagas y rentistas. Y  una parte de ellas, viven en las ciudades sin pisar el campo.

Este escándalo  es ampliamente conocido en el sector, si bien la mayoría de nuestros politicastros lo desconoce  y si se les explica miran hacia otro . No es  popular hablar de estas cosas, pero si se trata de la alta dirigencia de los partidos políticos, este sistema inmoral y dañino para la economía e intereses nacionales, es además  fomentado y apoyado por dichos señores

Con eliminar a estos rentistas, daría de sobras dinero para crear todo una legión de pastores ( con sus ovejas y cabras naturalmente) en toda la España vaciada, garantizándole a cada uno de ellos 2.000 euros al mes.  De esa forma, la España vaciada dejaría de serlo,  se poblaría de industrias agropecuarias, con el consiguiente empleo y fijación de la población al medio rural,  y lo mas importante el monte y bosques  al quedar limpios, en su mayor  parte  se eliminaría el riesgo de incendios,  al quedar  el monte y sus suelos sin masa combustible.

No esperen de nuestra clase política ni la inteligencia, ni la voluntad para acabar con los incendios. Ellos están al servicio del gran capital, que quiere a  Europa sin agricultores ni ganaderos. Los grandes capitales están en el exterior de la UE, donde la mano de obra es barata y esperan que Europa, nosotros, le compremos sus productos a buen precio. Así mantendrán la tasa de ganancia y cada día ganarán más dinero.

martes, 21 de julio de 2026

¿Qué le sucede a la Argentina ?

Antes del partido de la final,  prefiriendo siempre que ganara España, no me habría llevado ningún disgusto si lo hubiera hecho Argentina. Al fin y al cabo, se trata de  un país  hispano y hermano. Por eso, cuando contemplé el triste espectáculo de  los jugadores y  técnicos argentinos al finalizar el partido con la victoria de España, agrediendo a los jugadores españoles, además de producirme todo ello una profunda tristeza, ha despertado en mi la indignación con la peor Argentina, la cual conozco bien.

Vaya de antemano que el famoso Messi, no es mas que un  vicioso de la plata y el dinero : amamantado en el Barcelona, que le dio todo, cuidados médicos carísimos incluidos, lo abandonó por más dinero ( el plutócrata nunca tiene suficiente) y como le pareciera poco lo percibido hasta entonces,  se vio envuelto ante los tribunales españoles en un delito por fraude fiscal, del que fue condenado. Me parece que en su defensa, aún tuvo la desfachatez de intentar trasladar la culpa a su asesor fiscal. Desde entonces, en adoración por más plata cada día, se ha dejado ver con  evidentes muestras de simpatía al lado  del asesino Trump y recientemente, negó el saludo al portero negro de Cavo Verde.

En suma, el típico millonario argentino, que tiene su dinero desde siempre en paraísos fiscales, y mucho me temo, que la mayoría del resto del equipo sea de la misma calaña. Es decir, que formaría parte de esa recua de millonarios, bien asentados en paraísos fiscales.

El choque que debería haber sido entre dos pueblos hermanos, vino precedido días antes por comentarios en las redes, donde personajes nada mestizos y de apariencia totalmente europea, se dedicaron a insultar gratuitamente a España y a los españoles, y sobre  todo a indicar que ellos no eran latinos, sino europeos. Así pues, afloró la peor argentina, la cual no le ha permitido levantar cabeza. 

Hay un famoso cuadro del artista argentino Ceferino Carnacini, que data de 1938 y  que se titula :; "El pueblo quiere saber de qué se trata". El cuadro describe en 1810, a diversos próceres de la ciudad de Buenos Aires, después de haber proclamado la independencia de España, asomarse al balcón del Cabildo de Buenos Aires, dispuestos a explicar al numeroso público congregado en la plaza  lo sucedido. La lectura es clara : la independencia la proclamaron una suerte de criollos  y oligarcas bonaerenses, al margen del pueblo mismo. La gente del pueblo, quiso saber lo que pasaba. El pueblo argentino, nunca quiso la independencia, su oligarquía traidora, contrabandista y extranjera sí.

Y ahora viene el añadido : esta oligarquía era y fue la oligarquía contrabandista, perfectamente conectada con Inglaterra, que traficaba a través del puerto de Buenos Aires, rompiendo el monopolio español del comercio con la metrópoli. Esta oligarquía porteña   ha sido desde entonces, desde Buenos Aires, la que intentado hacer de dicha ciudad un isla europea en la hispana argentina, que en su interior es hispana y en parte mestiza. Por el contrario la bonaerense, despreciando a lo latino, intentó, y en parte lo consiguió,  europeizar la ciudad, primero con escandinavos, ingleses, franceses y alemanes, pero al no poder conseguirlo del todo, tuvo que conformarse con  sucesivas oleadas de españoles e italianos.

No es extraño recorrer Buenos Aires, hoy en día,  y escuchar a esta oligarquía y sus lacayos de clase media que la apoyan, escuchar referirse a la gente de origen indígena como " negritos", y a los, con cierta sangre mestiza, como " morochos".

Esta gentuza es la que nunca ha dejado respirar a Argentina, que llegó con Perón a ser la quinta potencia industrial de mundo. El imperialismo inglés y después el gringo, llevó a Argentina a guerras contra sus hermanos ( Paraguay) y después a través de diversos golpes de estado y dictaduras, a la ruina mas absoluta ( Onganía, Videla, etec). De todos estos acontecimientos, la oligarquía del puerto salió siempre beneficiada mientras colocaba sus capitales en paraísos fiscales, mientras por contra, y cada vez más, el pueblo quedaba empobrecido y el país endeudado.

Pobre Argentina. Ahora y ya casi cerca de su fin como nación, con la elección de un psicótico judaizante y neoliberal, está la nación a punto de venderse por parcelas la Patagonia a los judíos,  ya que el sionismo ve cada día que pasa peligrar su gran Israel y buscan terrenos para una nueva tierra prometida.

Espero que la Argentina del interior, que es hispana y en parte mestiza, y quiere a España, lo impida. Y también espero, por fin, que de una vez por todas saque a patadas al psicótico Milei, federalice mucho mas el país y acabe de una vez por todas con esa oligarquía del puerto que no es más que un caballo de Troya de Israel, Inglaterra y Estados Unidos en el país austral.

La gran mayoría de los argentinos se encuentran hoy sumidos en la pobreza mas absoluta y corren peligro de encontrarse mañana sin país, o con una nación dividida  y balcanizada este en tres  cuatro pedazos.

Espero que la Argentina de Che, de Perón,  Evita, Hipolito Yrigoyen o Marcelo Gullo retome el rumbo y le de  a la gran nación hermana el futuro que se merece.

¡ Viva la Argentina¡   




  

jueves, 9 de julio de 2026

Una Justicia hundida en el desprestigio : causas y remedios a aplicar.

Se ha puesto de moda hablar nuevamente de la Justicia en una nueva edición de la guerra partidaria. Hoy Madrid, que es el epicentro de la lucha ( Audiencia Nacional, Tribunal Supremo), aparece otra vez más como un nido de víboras donde se enfrentan fiscales, jueces, policías de alta cualificación, comisionistas y corruptos de todo tipo, medios de comunicación y sobre todo políticos.  La enorme concentración de poder en la capital ( un día comentaremos sobre ello) hace que el hedor  sea irrespirable.

Vamos a hacer un pequeño bosquejo de la coyuntura actual, y luego apuntaremos la receta para acabar de una vez con este albañal, pero para siempre y de una vez por todas. Sin parches.

La Justicia, pongamos hasta principios de los años noventa del pasado siglo,  era una estructura conservadora,  con abundantes elementos  del régimen anterior  sin depurar, pero que más o menos en lo profesional funcionaba. Nadie había elevado la figura del juez a un ser de luz, como hizo y ha hecho nuestra nefasta prensa, y sus miembros acreditaban una loable formación jurídica que no les impedía mantener una fluida y educada relación, desde su independencia e imparcialidad, con los abogados como colaboradores de la Justicia.

Al mismo tiempo, los colegios de abogados, también muy conservadores, desempeñaban una  importante tarea en el mantenimiento de la deontología, prestigiando a la profesión e impidiendo que el salvaje liberalismo económico se hiciera presente, convirtiendo en una mercancía  más el ejercicio profesional.

Hoy todo esto, desgraciadamente ha cambiado.  La profesión de abogado la han convertido poco menos que una inmobiliaria vende pisos, donde el éxito es la principal divisa y por contra, asustados con lo que sucede, a los jueces y fiscales se les ha educado para evitar cualquier relación con los abogados ( no sin cierta razón), blindándolos de la sociedad misma y estimulando su sentido corporativo y aislacionista. De jueces que eran, a la mayoría hoy ya en día solo cabe definirlos  como funcionarios sin apenas sensibilidad en los asuntos que manejan.

Hoy los jueces y fiscales, han perdido el nexo que un día les unió y relacionó con los problemas de la sociedad. Y muchos de ellos han devenido en personas autoritarias, soberbias y a veces mal educadas.

Y cuando ya las cosas estaban mal, los partidos políticos irrumpieron en la administración de justicia, instrumentalizando a sectores de jueces y fiscales para conseguir sus intereses.  Hoy todo el mundo sabe que el nefasto Consejo del Poder Judicial es nombrado por los partidos políticos y que si quieres ascender u obtener buenos destinos, o salir con bien de  una inspección,  tienes que pasar por las horcas caudinas de sus intereses.

Vergonzoso fue ver al juez Garzón, en sus funciones de estrella, ir y venir de la política a la judicatura y viceversa, según sus intereses.  Vergüenza me dio ver a los fiscales del Tribunal Supremo, en lo días de la vista del juicio a los independentistas catalanes, hacer muecas, burlas  o sonrisas maliciosas  ante  las declaraciones de los acusados y, finalmente retorcer la ley- nuevamente la sala II del Tribunal Supremo- para condenar a los "Jordis".

Hoy mismo, asistimos al esperpento del proceso contra Begoña Gómez por parte de un oscuro funcionario judicial ( ex secretario de ayuntamiento de segunda). Que la señora es una imbécil y tonta de solemnidad, incapaz de dimensionar sus propias capacidades, nadie lo pone en duda, pero hace falta imaginación, o quizá mala fe, para ver delitos en sus comportamientos. Lo mismo sucedió con la aplicación de la ley de amnistía :muchas ganas hubo para retorcer las cosas en el Tribunal supremo, para considerar que el delito de malversación de caudales públicos, de que se acusaba a Puigdemont, no se encontraba incluido en el precepto legal.

El colmo ya ha llegado a nuestros días, a ahora mismo,  mientras estas líneas se escriben. Habida cuenta que el PP, contó en su día en los altos cargos con una "policía patriótica" y con  algún juez que descaradamente servía a sus intereses, el PSOE  organizó toda una red dentro de esas estructuras para conocer y descubrir  a la trama con todo tipo de maniobras  ( caso Leire Diez). Asustados ciertos miembros ( jueces, fiscales y policías,  ellos sabrán por qué) por el alcance de las indagaciones, se han puesto manos a la obra y han denunciado a los indagadores por obstrucción a la justicia y prevaricación.

Ha llegado un momento en que el espectáculo es bochornoso y casi un 60% de los españoles ya saben en encuestas que nuestra justicia de imparcial no tiene nada. Y para acabarla de arreglar no les atiende : en las grandes capitales un juicio civil se demora mas de tres años.

Lo que está sucediendo, irá a más desgraciadamente, pero tiene solución. Una solución que nuestra partidocracia  evitará, pero ahí les dejo las bases de la receta curativa.

1.- Ya sé que la constitución  lo consagra, pero  con la reforma de la misma nuestro Consejo General del Poder Judicial debe, así de sencillo, desaparecer.

3.- No es conveniente, sustituir este sistema de representación indirecta de partidos,  creando otra figura similar elegida sólo por jueces. Este sistema que se propugna por algunos sectores, reforzaría el corporativismo que aleja a las instituciones de la ciudadanía ; y además, correría el peligro de que los  propios partidos políticos crearan grupos " profesionales" afines entre los propios jueces. Ya tendríamos otra vez al Consejo General del Poder Judicial, esta vez de facto.

4.- La reforma pasa en primer lugar por humanizar mucho más los  estudios de derecho en las facultades, sobre todo en las ramas de  Filosofía,   Ética e Historia. El Derecho no puede convertirse en un tecnicismo ingenioso para conseguir particulares fines.

5.- El acceso a la profesión de juez y fiscal, supone ampliar significativamente el sistema de becas para poner  la profesión  al alcance de todos, y no como ahora sucede, al de un determinado segmento de la sociedad. Las pruebas para dicho acceso deben rebajar el nivel memorístico y valorar la experiencia previa en cualquier tipo de trabajo, sea o no jurídico.

Los jueces en ejercicio, así como los fiscales, deberían tener prohibida la formación de los  opositores, y menos cobrando.

6.- Los ascensos y destinos dentro del cuerpo deberían ser resueltos en concursos, donde la antigüedad tuviera un grado  mas que importante y como complemento se situaría el mérito.

7.- Los méritos  se acreditarían 1) por un doctorado en derecho en una universidad pública 2) una licenciatura, también en universidad pública, en Filosofía, Economía, Filosofía y letras ( cualquiera de sus ramas), Políticas, Sociología o Teología. 

8.-  A igualdad de puntos en el concurso, el sorteo decidíría el empate.

9.- Los jueces deben estar bien pagados, nadie lo pone en duda, dada su alta función. Son un poder del estado y por esa razón, debería tener vedado el acceso a la política. Si optan por ella, renuncian al puesto de juez y ya no deberían volver a la carrera. El comercio en cualquiera de sus formas, también les estaría vedado. Actualmente ya es así en la legislación.

Todo lo que no sea cuanto se expone o algo similar, es y sería una nueva tomadura de pelo de la ciudadanía. Como dijera Joaquín Costa,  en el sector, hace falta un cirujano de hierro.  Cuando oigan de nuevo a los "cuñaos"  discutir nuevamente sobre las batallas judiciales en curso, con la letanía de siempre, que si galgos, que si podencos, aléjense rápido : la tontería es contagiosa.