Ayer noche pude ver en TV1 un reportaje novelado sobre los antecedentes y el desenlace del 23-F, es decir sobre el golpe de estado perpetrado ese día de 1981 en España. Si bien el reportaje estuvo bien hecho, y lo considero bastante fiel a la realidad, la evocación de aquellos días, los sucesos de nuestra Transición y los recuerdos del Franquismo me dejaron un mal regusto. Las imágenes, los personajes y el ambiente en general me hizo evocar pasajes de mi vida, que ojalá no se repitan nunca más. En especial la matanza de los abogados de Atocha.
Servidor cuenta con 77 años, y el general Franco falleció en 1975, es decir que a su muerte yo contaba con 27 años. Puedo decir con razón, que conocí en su tramo medio y final a aquel régimen. Ser crítico en la actualidad con esta democracia de pandereta, sujeta a poderes extranjeros, no me impide recordar para las presentes generaciones lo que aquello fue. Y lo digo porque advierto en la gente joven una tendencia a exaltar al régimen anterior de una forma simplista, apuntándose a las clientelas de Vox. No me extraña que así sea pues esta democracia liberal ha condenado a nuestros jóvenes al ejercicio de trabajos precarios y mal pagados, además de privarles de un derecho esencial como es el de disponer de una vivienda asequible en propiedad o alquiler. Y si a eso le unimos la frecuente corrupción y nuestra abyecta y cara partidocracia, que exclusivamente piensa en sí misma, no me extraña que surjan voces evocando el régimen anterior, desde una escuela que ni educa ni enseña. Todos sabemos que en las mentes vacías se puede escribir cualquier cosa.
Pero sepan queridos jóvenes, que andan totalmente equivocados y manipulados. El Franquismo tuvo diferentes épocas. La década de los 40 y una parte de los 50, hubo hambre, enfermedades y pobreza severa. La cartilla de racionamiento fue suprimida para los alimentos principales en 1952 y hasta el año 1954 España no recuperó el PIB de 1936, fecha del estallido de la guerra civil. Puede decirse sin faltar a la verdad, que hasta principios de los años sesenta del pasado siglo, España fue una cloaca. Sus ciudades, no digamos pequeños aldeas o pueblos, carecían de los servicios básicos elementales o éstos eran muy deficientes. Y en cuanto al terror y las represalias, los estudios mas recientes fijan en aquellas décadas entre 25.000 y 50.000 los fusilados o desaparecidos, en un país que no contaba ni con 30.000.000 de habitantes y casi medio millón lo habían abandonado y residían exiliados en el extranjero.
Hay más : hasta bien entrados los años 40 del pasado siglo, las simpatías por la Alemania nazi o la Italia Fascista fueron manifiestas. En el bachillerato con preferencia se estudiaba alemán o italiano, y quien hablara bien de los aliados lo hacia en voz baja.
Cuando las cosas empezaron a ir medianamente bien a comienzos de la década de los sesenta, más de medio millón de españoles se vieron obligados a emigrar a la Alemania ante las escasas perspectivas que se ofrecían a los trabajadores. Las divisas que éstos enviaban regularmente a España, contribuyeron junto con el turismo y el despegue de la toda la economía europea a mejorar notablemente la economía española.
No obstante, cuando llegó el despegue a mediados de la década de los sesenta de pasado siglo, las connotaciones represoras perduraron al igual que en las etapas anteriores: limitaciones de los derechos de las mujeres hasta para disponer de sus bienes propios sin el consentimiento del marido; la chulería, tortura y malos tratos de una parte importante de los cuerpos de seguridad para con la ciudadanía era mas que notorio, como muchos de sus privilegios, a veces no tanto en el salario como en otras actitudes. Un ejemplo, no en todos los casos, pero muy numerosos : el servicio militar obligatorio venía a durar un año y medio. Pues bien, muchos hijos de los "patriotas" oficiales y jefes de nuestro ejército, realizan el campamento ( unos tres meses de instrucción previa) y cuando llegaba la hora de cumplir con el resto del periodo, se les otorgaba un permiso hasta el final del servicio ( un año mas o menos). Deber cumplido con la patria.
En muchas manifestaciones de ciertos matones falangistas, eran habitual obligar a cualquier transeúnte que por allí pasara a levantar el brazo con el saludo fascista.
Este es sólo un ejemplo mas de la corrupción habitual e imperante. Los amigos del régimen o colaboradores fueron ampliamente premiados: los estancos, las administradores de lotería y las gasolineras fueron sectores reservados a estos señores, y de igual forma pero no tan descarados, los buenos empleos en los sectores monopolísticos: energía, electricidad, telefónicas, tabacos, etec
Muchos empleos públicos se daban a dedo y el jefe de un departamento ministerial, no se escondía dirigiendo la recomendación a su pupilo frente a otro director de otro ministerio, con la consabida frase de que "quedaba a la reciproca"
Los dos ministerios que se llevaron la palma de la arbitrariedad, en nepotismo y la colocación, fueron el Ministerio de los Sindicatos, refugio de la Falange española y el Ministerio del Movimiento Nacional y su red de medios de comunicación. Cuando llegó la democracia, todos sus funcionarios pasaron a ser repartidos por el resto de la administración pública, con muníficos sueldos y categorías profesionales. No en vano, al detentar poder normativo ambos ministerios, poco ante del traspaso, el ministro del ramo le subió a todos los colocados sus categorías y niveles.
Ni les digo lo que sucedía con las grandes contratas. Aquello era una merienda de negros a plena luz del día. Era vox populi que algunos familiares del general llegaron a figurar en más de 50 o 60 consejos de administración de grandes empresas. Desde luego era la mejor garantía para que dichas empresas licitadoras de obras y servicios del Estado, resultarán ganadoras en los concursos.
Miembros de la guardia de Franco, tenia en ciertas ciudades, abiertas oficinas de recomendación a plena luz del día. La mujer de el general, conocida como la "collares, muy aficionada a la joyería, cuando viajaba a Barcelona, todas las joyerías cerraban. El motivo era bien claro : compraba, pero a la llegada de la factura no pagaba. A ver quién era el guapo que la reclamaba.
No quiero seguir proporcionando datos pues este artículo no acabaría nunca. Por eso y muchas cosas más, os ruego queridos jóvenes que reflexionéis y os informéis antes de votar, llevados de vuestra frustración con el el sistema, a estos encantadores de serpientes que son los señores de VOX
Vox forma parte del sistema, y os mantendrá tan explotados y precarios, sino peor, como lo han hecho los demás. Presumen de españoles, pero no lo son : están a las órdenes de las multinacionales, de Estados Unidos e Inglaterra, y lo que es peor, son los chicos de los recados del capitalismo sionista y genocida.
PD.- Me olvidaba por si vienen con aquello de los pantanos y las grandes obras. Muchas de ellas, se ejecutaron con mano de obra esclava de prisioneros de guerra y políticos, tratados en ínfimas condiciones. Si sois aragoneses y me leéis, preguntad quién abrió el Congosto de Olvena. No se hizo solo.
Aún me acuerdo cuando mi padre, médico de profesión, allá por los años 1956-57 me aconsejaba no ir al cine habida cuenta el número de tuberculosos existentes. Teniendo 16 años a todos los escolares se nos practicó la prueba de la tuberculina. En mi clase un 7% dio positivo.