sábado, 25 de noviembre de 2017

Decadencia y liquidación del Estado español, no de España

Probablemente España no esté en decadencia y moribunda, pero lo que sí es seguro es que  el Estado Español sí lo está.  Es decir, esta agrupación de pueblos ibéricos que se constituyó en forma confederal a partir de los Reyes Católicos, siguió con los Austrias, y desde la llegada de los Borbones, se le impuso una unificación  de forma centralizada y uniforme a partir del siglo XVIII.

Los signos de decadencia son evidentes. El país está endeudado hasta las cejas. La deuda pública alcanza más del 100% de nuestro PIB y según economistas, como Roberto Centeno y otros, al estar inflado el PIB, el endeudamiento alcanza el 140%. El déficit presupuestario y de la Seguridad Social ( el de este último más de 16.000 millones de euros) ya se ha hecho crónico. Las pensiones corren peligro por falta de cotizantes con ingresos suficientes. Casi un millón de personas ( la mayor parte jóvenes) han emigrado de España y los que tienen empleo, es a tiempo parcial, precario y con salarios cada vez más bajos. El paro, que ronda el 20% ya se ha hecho estructural y la corrupción ya es imposible contabilizarla. Nadie tiene el inventario completo,  en cualquier caso de lo más extensa, empezando por un presidente que cobraba sobresueldos de los sobornos a  su partido, a cambio de adjudicar obra pública. Grandes capas de la población están en la pobreza o muy cerca de ella,  la natalidad desciende, y unos medios de desinformación, zafios y groseros,  alegran la música de este barco que se hunde, manipulando, mintiendo por sistema y cultivando los peores instintos para distraer al  pueblo. 

Nuestra economía depende cada vez más de la deuda que nos compra el BCE, en forma de bonos que emitimos y de las remesas derivadas de un turismo barato y de baja calidad que nos visita -por el momento- año tras año, huyendo de la coyuntura conflictiva de Túnez, Egipto o Turquía. La industria decae y la investigación e innovación se ausentan, y con ello nuestra competitividad. Sólo nos disputamos los mercados a base de mano de obra barata, y dentro de poco ya lucharemos en ese escenario con Marruecos y otros países del Tercer Mundo. Y mientras tanto, el mastodonte del estado se infla más y más, a base de empleo público, corruptelas e ineficacia, financiado todo ello con una presión fiscal voraz que impide despegar a cualquier empresa seria, no así a las monopolísticas que nos agobian, con los precios más caros de Europa en energía y otros rubros gracias al trampolín de una casta política, mediocre e inculta, que solo sabe ocupar los sillones de esas empresas, cuando deja temporalmente la cosa pública. 

Dice Indro Montanelli, en su Historia de Roma, que cuando el imperio ya hacia aguas por todas partes, Diocleciano intentando revitalizarlo creo toda una estructura burocrática y reglamentaria que pretendía ordenarlo todo, la cual para financiarse levantó hasta la piedras en busca de impuestos en su voracidad fiscal.Y entonces fue, cuando se vio por primera vez cruzar el limes, pero al revés : muchos ciudadanos romanos, cruzaban la frontera desplazándose a territorio de los temidos bárbaros.

Somos un juguete en manos de Alemania y del BCE que está en sus manos. En cuanto se corte el grifo de los bonos que le colocamos, la ruina será  segura. Los intereses de nuestra deuda ya alcanzan los 30.000 millones de euros año. Y en defensa, que es lo mismo que decir soberanía, no llegamos ni a lacayos de los EEUU, ocupado nuestro territorio por tres bases militares, que albergan bombas atómicas, aunque no se diga. 

En este escenario, sin separación de poderes ( el Judicial es una sucursal del Ejecutivo y el Legislativo también), convivimos como podemos dentro de una democracia de la más baja calidad, que además de no garantizar adecuadamente recorte tras recorte los servicios sociales elementales, más los que están por venir, ya ni siquiera está garantizando las libertades formales con preceptos del Código penal diseñados para el discrepante, leyes mordaza y una Audiencia Nacional, que además de un marmotreto inservible, es la herramienta eficaz diseñada para sofocar cualquier atisbo de protesta, pacífica o no.

Ya lo hemos conseguido : tenemos presos políticos y exiliados del mismo nombre. Somos el   hazmerreir de Europa y bandas fascistas campan, con la complicidad del poder, por todo el territorio pegando a unos, insultando y amenazando a otros. Que más de 100 policías municipales de Madrid, entonen elogios a Hitler en sus grupos de Wasap, así como amenazas de muerte a su alcaldesa lo dice todo. Y más aún, si el que denunció  el hecho- otro policía- está suspendido de empleo y debe circular con protección policial, para garantizarse su seguridad.  

La huida hacia adelante es clara. La última noticia que tenemos es que se piensa equiparar el sueldo de policías nacionales y guardias civiles al de los mossos de escuadra. Todos quedarán cobrando- en un país que después de Chipre es el que mas policía tiene en la UE- 2.500 euros netos al mes en 14 pagas.  Casi lo mismo, que nuestros pensionistas de lujo, que son más de 600.000. A nadie preocupa si España puede pagar toda esta fiesta. Todos buscan su acomodo y refugio en un barco que se hunde. Nadie cree en lo colectivo, sólo cuenta la salvación personal de cada uno en un edificio que se desmorona, menos todavía una clase política, tres o cuatro veces mas numerosa que la de Alemania, que sólo piensa en su sillón bien remunerado.

Lo que se desmorona no es España, es el Estado español, un cortijo que desde  hace muchos años  exclusivamente se encuentra al servicio unos cuantos oligarcas, mediocres y corruptos, y  que el mismo pueblo, no han sabido en cientos de años quitarse de encima. O no han podido, con la inestimable  y deleznable colaboración de potencias extranjeras :   Francia con sus Cien mil hijos de San Luis en el siglo XIX, Alemania, Italia y EEUU más recientemente apoyando la sublevación franquista las dos primeras contra la República, y la tercera apuntalando el régimen nacido de la guerra civil. 

España se expandió cuando se construyó de forma confederal al servicio de  sus pueblos, respetando sus identidades y autonomía, con una cortes que obligaban a los reyes a jurar los fueros  y libertades de cada territorio y concedían a sus monarcas el dinero necesario a cuenta gotas para su política exterior. Así creció España. La unificación forzada comenzó a destruirnos, y esa estructura supracional, sirviéndose a sí misma y no a los pueblos que la  gobernaban, ha acabado siendo la mayor enemiga de los españoles.

Falta muy pocos años para que este chiringuito, llamado Estado español vea su fin. Ya es en  un estado fallido. Cuando suceda su triste fin, no lo salvarán ni las banderitas, ni el grito de " a por ellos", ni repetir "legalidad", "legalidad" sin cambiar nada, para evitar que la Historia siga fluyendo.  Pero lo que no morirá será los idiomas de nuestra península, ni el castellano como el más universal de todos ellos, ni la cultura de los pueblos ibéricos, desde Cervantes y Quevedo hasta Rosalía de Castro, Auxias March, Lorca o Alberti, ni la imaginación, ni la capacidad de sacrificio, valentía y empuje que durante muchos años nos distinguieron contra viento y marea, a pesar de ser tan mal gobernados por unas "élites" depredadoras y caciquiles capaces de hundir a cualquier país en un pis-pas . Ya es un milagro que hayamos durado tanto.

Efectivamente,  no todo estará perdido al momento de liquidación. Cuando el Estado Español desaparezca, la cultura y genio de los pueblos hispánicos seguirá ahí.  Entonces, nos habremos librado todos de una pesada carga. Y en ese momento, desde la base y el acuerdo, el respeto mutuo a nuestras identidades nacionales, democráticamente,  casi seguro que desde los Pirineos hasta Algeciras y Canarias podremos construir otra vez- incluyendo quizá  a Portugal- un nuevo estado más justo,  democrático y libre, sin carroñeros que han vivido demasiado tiempo a nuestra costa. No sé si le llamaremos España de nuevo, o Confederación de Pueblos Ibéricos, pero se nos brindará la oportunidad de construir esa nueva identidad. La Historia tendrá la última palabra.


martes, 21 de noviembre de 2017

La hojas muertas




Les dejo  en este nuevo otoño la inmortal pieza musical " las hojas muertas", un símbolo del ciclo de la vida misma y dentro de él, de nuestras propias vidas. Recuerdos, seres queridos que se fueron, belleza y llamada de anuncio de lo que seremos. Dicen que somos  la existencia misma  y exclusivamente el momento en el que vivimos, pero yo no lo creo así. Como señaló Heráclito, el río siempre es el mismo y a la vez distinto río a cada segundo que transcurre. La memoria es consustancial al hombre y nos acompaña  constantemente como una realidad inmaterial. Si la seguimos añorando y la percibimos, quizá sea la mejor  prueba de que los seres que la conformaron, todavía existen en nuestro presente como parte de nosotros, en cierta forma.

En un mundo como el actual, embrutecido, violento y absolutamente material,  volver al sentimiento y la sensibilidad, nos devuelve a nuestra propia fragilidad, a la quizá autentica realidad. Pasamos. Pero siempre que seamos recordados, existiremos de alguna manera.




sábado, 18 de noviembre de 2017

La Matemática de la Historia y el caso español : las tesis de Deulofeu



La Matemática de la Historia es el título de un libro,  escrito por el nieto de un catalán, ampurdanés por más señas, insigne y original, llamado Alexandre Deulofeu, licenciado en Farmacia y Ciencias Químicas.  El autor desarrolla en dicho libro, las tesis que dejó anotadas e investigadas  su abuelo antes de morir, en lo que se refiere a los ciclos de cualquier civilización y los imperios que se desarrollan dentro de cada de estas civilizaciones.

Podría decirse que Deulofeu sería en la actualidad un alquimista, un Nostradamus moderno, sólo que aquél a diferencia de éste, se apoyó en sus investigaciones en conocimientos  y estudios científicos, que le llevaron a aplicar a la historia los mismos principios del ciclo vegetativo de cualquier ser vivo : nacimiento y crecimiento, estabilización, y liquidación  o muerte.

Para él, la Historia, al igual que cualquier ser vivo, desarrolla un proceso inexorable y fatal, en cuanto a civilizaciones e imperios se refiere, a través de un proceso que es matemático y exacto, que principia con el nacimiento y expansión agresiva, sigue con su estabilización y finiquita con la muerte o liquidación.Y complementó sus estudios, al margen de su formación académica, con un riguroso conocimiento de la Historia y de las  mismas Matemáticas.

Así Deulofeu, dejó escrito, que cualquier civilización se compone de tres periodos de 1.700 años,  semejantes cada uno de ellos, es decir  de un total de 5.100 años ; y los diferentes imperios que pueden desarrollarse  en el periodo de cada civilización, de un plazo de 550 años en promedio, dividido en tres fases, también más o menos iguales, sin perjuicio de que en cada fase puedan existir diferentes altibajos, pasos atrás y remontadas, en una progresión constante y general de decadencia o ascenso en cada una de las fases.

No pasarían sus conclusiones de ser una tesis más, semejante a la otros historiadores reconocidos como Spengler o el mismo Toynbee, sino fuera porque antes de su muerte dejó anotadas muchas de sus predicciones, basadas en sus estudios, que se han cumplido con toda certeza.

Así por ejemplo, en el año 1934 anunció la división de Yugoslavia en varios estados- nación, lo que sucedería a partir de 1.995. En 1951 aseveró que Alemania dejaría de estar ocupada por los aliados, después de la II Guerra Mundial, y  constituiría de nuevo como nación, naciendo así 5 años después la República Federal de Alemania, y no soló eso, sino que también predijo su reunificación con la República Popular de Alemania, a finales de los años ochenta del pasado siglo, vaticinando también que esta misma nación resultaría hegemónica en el Mercado común, actual Unión Europea. En el mismo sentido, anticipó en 1951 el desmoronamiento y división en varios estados de la extinta URSS para el año 2.000 y  la pérdida de la II Guerra mundial por parte de Alemania en el año 1941, es decir, 4 años antes de concluir el conflicto. Igualmente, ya en 1934 predijo la descolonización de Egipto y la India, ocurridas en el año 1936 y 1948 respectivamente, y la pérdida del imperio colonial francés, entre otras muchos anuncios del futuro.

En cuanto al imperio español, que data  según él su nacimiento en 1470 con la unión de las coronas de Aragón y Castilla, dejó predicho, que éste desaparecería dividido en varios territorios o naciones independientes en el año 2.029 aproximadamente. Como igual sucedería con Francia entre sus diferentes pueblos entre finales de siglo XXI y  principios del XXII, o el mismo Reino Unido ( o Imperio británico)  que se dividiría entre Inglaterra de una parte y Escocia y  Gales  como naciones independientes de la otra, además reunificarse Irlanda del Norte a la misma Irlanda. A su muerte pues, Deolofeu, fallecido en el 1978, ya situó al Imperio británico, en su tercera y última fase.

Por lo que respecta a Alemania, según el catalán, dejó anotado que comenzaría a desarrollar su cenit y estabilización a partir del año 2.000, comenzando su decadencia a partir del año 2.200. Habría comenzado pues el Imperio alemán su primera fase agresiva en el año 1.800. 

Estos días, en medio de la aparente y corrupta democracia que tenemos en España, me he acordado de Deulofeu. Tanta banderita y falso espíritu patriótico aflorado, con tristeza, me ha recordado a la danza del cisne antes de morir. De hecho, los llamados a fallecer, es un hecho que, en muchos casos, experimentan una leve mejoría antes de su deceso.


viernes, 17 de noviembre de 2017

Radiografía social de España : desigualdad y el cinturón de hierro que impide el cambio

El estudio que se sigue está tomado del diario ABC, que a su vez reproduce  datos de  la recaudación obtenida del IRPF de diferentes tramos de renta, según la Agencia Tributaria. Los datos son concluyentes y suponen una inestimable radiografía de las clases sociales que existen en nuestro país, definidas por su nivel de renta y cual es la recaudación bruta con la que contribuye cada una de ellas al esfuerzo fiscal general.

Ahí van los datos : Los que ingresan 12.000 euros año o menos, son nada más y nada menos que el 40,25% de la población ; y en el ingreso total por IRPF este tramo contribuye  con apenas el 0,82%.( Primer tramo). Mal puede contribuir con más, cuando apenas tiene para comer. Quienes ingresan entre 12.000 y 21.000 euros año, el 24,07 % de los contribuyentes,  y en recaudación total  suponen el 9,89% del IRPF ( Segundo tramo). Los que ingresan entre 21.000 euros año y 30.000, el 15,78% de la población, contribuyen  con el 9,89% de lo recaudado por este impuesto ( Tercer tramo). Los tramos entre 30.000 y 60.000 euros año, el 16,7% de la población, suponen en el IRPF 36,88 % de lo recaudado por este impuesto ( Cuarto Tramo). Las rentas entre 60.000 y 150.000 euros,  el 3,11% de la población, contribuyen al IRPF con el 20,96% de lo recaudado por este impuesto ( Quinto tramo). Las rentas entre 150.000 y 601.000, el 0,38% de la población, contribuye a la recaudación total de impuesto con el 0,38% ( Sexto tramo). Y por último, los que perciben anualmente más de 601.000 euros año, ingresan el 5,9 %  del total del IRPF ( Séptimo tramo).

LLama la atención, en primer lugar, la desigualdad que existe en España y a la vez quiénes se ven obligados a soportar la mayor carga fiscal. El 64 % de la población, ingresa menos de 21.000 euros año, con la particularidad de que, el 40%, percibe rentas inferiores a 12.000 euros. Si sumamos a estos últimos ( tercer tramo) los perceptores de rentas inferiores a 30.000 euros, que contribuyen con un porcentaje  del 9,89 % al total del IRPF, resulta que estos tres primeros tramos contribuyen al esfuerzo fiscal total con más del 20% del impuesto en contraposición a las rentas que ingresan más de 60.000 euros hasta el límite de 600.000 euros y más al año ( tramos quinto, sexto y séptimo) que lo hacen con el  36% del  mismo impuesto. Los del tramo sexto y séptimo, solo lo hacen con casi el 14%.

En segundo lugar, es significativo que el tramo cuarto ( los perceptores de rentas entre 30.000 y 60.000 euros)  supongan casi el 17% de la población y si les sumamos los del quinto tramo ( rentas de 60.000 a 150.000 euros) casi el 20%.

No es extraño pues, que el tren AVE vaya casi lleno ( vagones reducidos aparte), sea difícil encontrar mesa en los restaurantes más caros de las ciudades con más población, o cualquiera de ellos tenga a sus hijos estudiando en el extranjero y pasen las vacaciones en las Maldivas.

¿ Qué grupos sociales componen estas clases ? En su mayor parte, políticos, asesores de estos, funcionarios  y empleados de las diferentes administraciones públicas de categorías medias y altas, cuadros medio- altos de todas las empresas del IBEX y sus consultoras ( jurídicas y económicas) y los pensionistas de lujo de nuestro sistema de Seguridad Social, que alcanzan casi las 600.000 personas, con la percepción máxima que permite el sistema, fondos de pensiones privados aparte establecidos en sus empresas.

Este grupo social, de alrededor del 20%, supone a la hora de la verdad el verdadero cinturón de hierro que protege a las clases más acomodadas y rentas más altas, de cualquier transformación más justa y equitativa en el reparto de la renta. Ellos y sus familias, que también votan.

Sólo que ocurre que la competitividad y productividad de la economía española, ni puede permitirse estos sueldos, ni tampoco estas jubilaciones. Los sueldos de los cuadros medios y altos del IBEX, salen de situaciones de privilegio, gracias a la situación de oligopolio de sus empresas, a costa de las clases menos favorecidas : precios eléctricos, de los más caros de Europa, gas en idénticas condiciones, comisiones abusivas de los bancos, servicios de telefonía y combustibles, que antes de impuestos, son mucho más caros que en la mayoría de las naciones de nuestro entorno. 

Los sueldos de los funcionarios medio- altos, políticos ( más los gastos generales de muchas instituciones inservibles que administran) y jubilados de lujo, habida cuenta nuestro déficit público , se vienen financiando a través de deuda, que cada vez es más abultada. La deuda pública ya supera el 100% de nuestro PIB, sin contar la de la Seguridad Social.

En síntesis, que estas clase sociales medio-altas son muchos más numerosas de lo que la economía española puede soportar, pues gran parte de ellas viven del erario público, o de situaciones monopolísticas de empresas privilegiadas y muy poco competitivas. El continuo aumento de la deuda, que hasta ahora en forma de bonos ( papelitos) nos compran el BCE, hace que el capítulo de intereses sea cada vez mayor. Es por lo tanto la deuda la que sostiene en gran parte todo el tinglado del quinto tramo. Los intereses de esta deuda, suponen ya 30.000  millones de euros al año, sin que por ello lleguemos amortizar nada de lo adeudado.

Ya veremos lo que sucede en un futuro ( y no falta mucho), ahora que el petróleo está subiendo de precio y el BCE, como ya  ha anunciado, reduzca las compras de bonos a la mitad para 2018.

El tijeretazo se acerca en una economía incapaz de incrementar su su PIB, por el bajo valor añadido de los bienes que  produce, más su falta de eficiencia y productividad, lo que  se traduce en una baja recaudación de impuestos para reducir el déficit y al menos devolver algo de lo mucho que ya debemos. Sin el aumento del PIB, la deuda que sostiene el tinglado, una vez el BCE deje de adquirir tantos bonos como le colocamos, tendrá el problema de que apenas nadie querrá adquirirla y si lo hacen los inversores privados será e intereses exorbitantes. 

Como hemos visto, las clases más bajas ya no pueden ser más exprimidas de lo que ya son en la actualidad, con el fin de sostener al cinturón de hierro y las clases plutocráticas a las que éste protege ( tramos sexto y séptimo). Se impondrán entonces los recortes a estas clases medio- altas ( tramos cuarto y quinto). Las plutocráticas, al igual que ya hacen en la actualidad ya sabrán sortear la tormenta mediante la ingeniería fiscal, los favores del poder ( exenciones a todo trapo), paraísos fiscales y fraudes.

Entonces, a más de uno de los de los tramos cuarto y quinto, incapaz de asimilar su nueva situación de clase ( al lado de los trabajadores y bajas rentas, no  se pondrán jamás, sus prejuicios se lo impiden) los habremos de ver salir a la calle a protestar exigiendo que nos endeudemos todavía mucho más o peor aún, para mantener sus rentas, le echarán la culpa de todo lo que esté sucediendo a los parados o los emigrantes. Genio y figura hasta la sepultura. Lo mío que no me lo toque nadie. Nosotros nos lo merecemos.


  










lunes, 13 de noviembre de 2017

Una efemérides casi silenciada: la Revolución de Octubre




Tan dados como somos a celebrar efemérides, llama la atención que la mayoría de los medios ( de basura, claro) apenas se hayan referido al centenario de la Revolución de Octubre de 1917, un acontecimiento histórico que transformó el mundo y diseño gran parte del siglo XX. 

Gran parte de ese periodo resulta inexplicable sin la figura de Stalin. Un estadista que habiendo recogido junto a Lenin una sociedad de estructuras feudales ( en 1917, Rusia continuaba todavía con los siervos de la gleba) dejó la URSS a su muerte en el año 1953, situada como la segunda potencia industrial del mundo, con bomba atómica, sanidad y enseñanza gratuita para todos sus habitantes, pleno acceso a la vivienda y un nivel cultural y educativo muy por encima de las naciones occidentales. Y lo que es más importante, después de haber  sufrido la URSS una guerra civil de más de tres años y derrotado a Alemania en la II Guerra mundial.

La Revolución a pesar de sus logros fracasó definitivamente  en 1990, setenta años después de su proclamación, como todos sabemos. Pero son muchos los que piensan que más que los propios ideales que la inspiraron, el fracaso se debió a las políticas puestas en marcha por ciertos dirigentes desviacionistas y oportunistas, que  fueron traicionado paulatinamente el legado de Lenin y Stalin a la muerte de éstos. Ya había advertido el mismo Stalin que " las fortalezas más seguras, sólo son expugnables desde dentro de sus propios muros".  Así sucedió con Troya y así han caído y desaparecido la mayoría de los imperios que dominaron el mundo.

Los ideales de octubre de 1917, pueden rebrotar ahora que el mundo se conduce después del fin de la Guerra fría a través de un escenario de  sucesivas crisis económicas que están dejando en la pobreza a grandes masas de la población en el mundo occidental y fuera de él, añadido todo ello además a graves problemas medio ambientales, escasez de materias primas y continuos conflictos bélicos. El panorama a nadie se le escapa es de lo más desalentador y el futuro- muchísimos coinciden en ello- se presagia de lo más incierto y preocupante.

No es extraño pues, el silencio de los medios con  el  centenario del acontecimiento revolucionario. Ni interesa indagar porqué la experiencia de 1917 no pudo consolidarse, como alternativa a un mundo como el actual  cada vez más injusto y peligroso o si la experiencia con otros métodos puede ser repetible.

Lo que sí ha venido haciendo toda la propaganda de este nuevo capitalismo neoliberal que nos empobrece cada día más a comienzos del siglo XXI, es echar preventivamente toda la sal y basura que han podido sobre la memoria de Lenin y Stalin.  Y en especial sobre este último. No sea que la planta rebrote.

En concreto sobre Stalin, la basura y mentiras lanzadas han llegado a extremos ridículos. Sólo señalaré un dato. Si en la actualidad, el número de las muertes que se le imputan  ya alcanzan según las agencias de desinformación más de 110.000.000 millones de muertos ( otros intoxicadores  más " prudentes" los reducen en cualquier caso a más de 50.000.000 ), sepan ustedes que la población de la URRS podría estimarse a su muerte en menos de 150.000.000 de habitantes. Sobran comentarios.

A partir de esta propaganda  e intoxicación permanente ha habido estudiosos y eruditos, que han decidido contar la verdad. Destaca a este respecto la magnífica obra de Ludo Martens, titulada " Otra Mirada sobre Stalin", llena de datos y estudios de lo más serio y rigurosos, en especial desde que se desclasificaran  gran parte de los archivos de la KGB y los historiadores rusos- no comunistas- Zemkov y Duguin comenzaran a proporcionar datos e informaciones.Y ya más recientemente, los libros titulados, " Stalin el Grande", escrito por Anselmo Santos, un oficial del ejercito español, ya retirado, y Stalin Insólito", a cargo del profesor chileno, Ricardo E. Rodríguez Sifras.

Ambos ( que han publicado en editoriales distintas) han venido dando diversas charlas por diversas partes de España, no sin numerosas dificultades, negándoles todo tipo de locales municipales y públicos después de diversas arremetidas  de la prensa  oficial, que es casi toda  La última prohibición para usar esos locales públicos, se produjo en Barcelona. Comenzó la campaña contra la iniciativa de la charla-debate la " progresista" Pilar Rahola y se plegó a  ella, la no menos "progresista" alcaldesa Ada Colau, que les acabó negando el acceso a dichos locales.

Les dejo el video, debate y charla que hubo de celebrase en un modesto local particular a cargo de los autores de los mencionados libros. Si lo visionan, se aproximarán más a la verdad, que si construyen sus opiniones con los mensajes habituales de nuestra manipuladora prensa. La libertad de criterio, sólo se construye escuchando a todas las partes y no solamente a una de ellas.
















sábado, 11 de noviembre de 2017

España y parte de su periferia

Es un hecho que ciertas regiones de España no entienden a una parte de su periferia , ni tampoco la conocen. Las  mayoría  de  las élites madrileñas, castellanas y andaluzas ( Andalucía a la hora de la verdad es una prolongación de Castilla, tierra conquistada en su día a los árabes) podrán dominar todo lo bien que quieran el inglés y hasta presumir de haber viajado por medio mundo y estudiado, sobre todo en los Estados Unidos, pero  de lo que se dice conocer la periferia de España, salvo algún que otro viaje turístico, saben muy poco.

La existencia de España como una unidad política uniforme, creen que data desde hace más de 500 años, según recientemente se esfuerzan en repetir. Les da igual, ni conocen la estructura política del  gobierno  que fue de los Austrias o los Borbones, en su muy distinta y diferenciada forma de entender España durante siglos, confederal los unos, uniforme los otros. Que se hablen otros idiomas en Galicia, País Vasco y Navarra o en Cataluña ( Valencia y Baleares hablan la misma lengua con sus modismos) es algo más bien folklórico que toleran, pero no entienden, menos que el carácter de estos pueblos  y su  psicología social pueda ser distinta por muy diversas raíces históricas.

En cuanto a las relaciones económicas y diferencias en sus formas de desarrollo, entre las castillas y la periferia, justifican que en gran parte el norte industrializado se debe a políticas de privilegio dirigidas por los diversos gobiernos centralistas habidos en España, o al proteccionismo económico concedido a las industrias de las nacionalidades de la periferia durante los últimos 200 años o más. Por contra, interpretan que el PIB de Madrid ( uno de los mayores de España) es consecuencia de la mentalidad abierta y cosmopolita de sus habitantes. Les da igual y les parece lo más natural que todos los servicios centrales de nuestra administración radiquen en Madrid (  Consejo General de Poder Judicial, Tribunal de Cuentas, Consejo de Estado, Senado, Audiencia Nacional, Congreso de los Diputados, Defensor del Pueblo, Ministerios, CNMV, BOE, Casa de la Moneda,  Banco de España, Tribunal Supremo Tribunal de la Competencia, etc) o que las principales compañías nacionales ( públicas o privadas) o multinacionales, tengan su sede y servicios administrativos en la capital, desde la que hacen loby para ganar los favores del poder central y el BOE en adjudicaciones y regulaciones de sus sectores, o que casi todos los trenes y carreteras más importantes en una España radial deban pasar por Madrid hacia otros destinos ; e igual suceda en gran medida con su aeropuerto para vuelos nacionales e internacionales.

Es lo que debe de ser, se dicen  ellos mismos, y ninguno, jamás, se ha preguntado si la periferia, con su propia idiosincrasia, historia, cultura propia, derecho foral distinto y sentido del comercio ha tenido algo que  ver en la estructura económica, tan diferente  que hoy existe entre  la castellana, extremeña o andaluza de un lado, y la periférica del otro ( Valencia, Cataluña, Navarra, País Vasco, Baleares, Galicia y hasta ciertas  partes de Aragón y la Rioja).

Recientemente, me comentaba un catalán, no independentista pero catalán de toda la vida (  él y su familia desde inmemoriales generaciones ), perteneciente, previa oposición, a uno de los cuerpos del alto funcionariado de la Administración Central-  y que llegó a  trabajar en varios destinos por toda España- que sus compañeros de cuerpo, cuando ya le tomaron confianza, en privado y con toda prudencia, le llegaron en varias ocasiones a preguntar,  compañeros andaluces, madrileños o castellanos,  que cuál era el idioma que utilizaban en su familia en la intimidad. Cuando éste con toda naturalidad les dijo que era el catalán, sus compañeros  le comentaron, que si bien comprendían que lo hiciera en ese idioma, les llamaba la atención- cuando nos les asombraba- que nunca utilizara ni él su familia  junto al catalán el castellano en ocasiones.

Me digo, que si el consultado hubiera tenido una madre inglesa o francesa, los que hicieron la pregunta, habrían entendido a la perfección que madre e hijo en privado, siempre utilizaran exclusivamente el inglés o el francés. Algo que verían como lo más natural.

Si a Juan Carlos Monedero, persona culta y abierta, pero madrileño de pro, ha debido reconocer recientemente que le costó bastante entender el hecho diferencial catalán, imagínese ustedes a cualquier bachiller capitalino, que con toda tranquilidad te puede decir que el idioma catalán es un dialecto del francés o del castellano.

Siendo el catalán un  idioma  que nace del latín vulgar, como el castellano, francés, portugués o gallego, o el italiano mismo, es decir del mismo tronco lingüístico, me  sigue asombrando que más allá de la provincia de Huesca, la mayoría  de las palabras del catalán más similares al castellano necesiten de traducción, ya no digo los giros más simples.















miércoles, 8 de noviembre de 2017

Fraternidad

Fraternidad es una palabra que me gusta más que solidaridad. La primera se inspira en los principios de la Revolución francesa, junto a libertad e igualdad. La segunda, siempre me ha sonado más a un tecnicismo jurídico, derivado del derecho de obligaciones  contemplado en  nuestro Código Civil.

Hace unos días viajé a Francia para entregar unas mercancías. Me recibió el empresario del supermercado y me invitó a una comida de " bonne franquette" que podría traducirse por " de buena camaradería", la cual iba a hacer con sus empleados, en otra de sus tiendas. La tienda se estaba remodelando, había obras en la misma, y varios empleados de la cadena trabajaban en estas tareas. Por este motivo en el pequeño aparcamiento que había a su costado, se improvisaron al aire libre unas sencillas mesas y varias tablas de embutidos, queso y patés.  Vino desde luego no faltó, ni pasteles a los postres.

Al comienzo del ágape, se nos acercó un buen hombre, sonriente y educado. Nada pidió, ni solicitó, pero su aspecto lo decía todo : se trataba de un vagabundo, un mendigo. Se limitó a contemplar nuestras viandas, de pie, estático. Cuando me quise dar cuenta, uno de los empleados le acercó un bocadillo de queso y  un vaso de vino. No pidió permiso a nadie para ello. Agradecido el mendigo habló con varios de nosotros, comenzó a consumir su bocadillo y poco a poco fue  integrándose en la animosa charla que se desarrollaba. Todos lo habíamos acogido con la máxima naturalidad y lo habíamos sentado a nuestra mesa como uno más de nosotros.

A medida que las bandejas de alimentos se consumían, siempre alguno de los presentes, le acercaba la  que correspondía consumir en aquel momento : los patés, los embutidos, más vino, el pan. LLegó la hora de los postres,  y como uno más, consumió la pastelería, luego el café y hasta los cigarrillos que se repartieron. Más charla entre las volutas del humo que se desprendían.

Después de unos minutos de sobremesa, cigarrillo incluido, el mendigo agradeció la invitación, nos dejó y siguió camino. Lo vi alejarse con su mochila a la espalda.

Aún seguimos disfrutando de la sobremesa más de media hora. En ese tiempo, ninguno de los presentes esbozó la más mínima critica sobre el vagabundo, tampoco nadie presumió de caridad. Tuve la sensación de que el comportamiento de mis amigos franceses fue algo natural, un resorte humano y automático que ejecutaron como lo más natural. Todo lo contrario de lo que hubiera sucedido, con honrosas excepciones, en mi propio país. El comentario con  la crítica o  la compasión caritativa, hubiera resultado ineluctable.

Me dije, y reflexioné para mis adentros, que todos ( empresarios y trabajadores) eran hijos de la magnífica educación que se imparte en las escuela francesas, verdaderos centros estos, que aparte de su calidad educativa, forma  a los niños en los valores republicanos, inspirados en la Revolución francesa de 1.789, donde la fraternidad ocupa un lugar destacado, junto a la libertad y la igualdad.

Por la tarde, ante de regresar a España, me di una vuelta por Tarbes. Al margen de sus extraordinarias librerías, sus plazas,  sus edificios de no más de dos plantas, la remodelación y respeto por sus edificios más antiguos, todo  hacía indicar que la especulación urbanística y la fealdad que ello conlleva, amen del encarecimiento de las viviendas ( tuve ocasión de examinar precios, en muchos casos más bajos a viviendas similares, si perjuicio de que el salario mínimo en Francia se sitúa alrededor de 1.300 euros/ mes), nunca  había pasado por la ciudad. 

Antes de dejar la ciudad, me detuve el Palacio de Justicia. Para mi sorpresa, y eran las 5,30 de la tarde, el servicio judicial estaba abierto, entraban y salían abogados. El resto de las oficinas administrativas de la ciudad, seguían el mismo horario. O lo que es lo mismo, la administración al servicio de sus ciudadanos, y no a la inversa.

Igual que por aquí, me dije. Es un decir. 

Nunca tuvimos en los últimos 300 años un fenómeno social como la Revolución Francesa. El antiguo régimen sigue presente.