viernes, 12 de mayo de 2017

Desconecten de los llamados medios de comunicación

Resulta lamentable  la manipulación informativa  en la que vive la sociedad española. Prácticamente todos los medios de comunicación, perdón, de propaganda, han creado un universo de " buenos y malos" con el que administran, retuercen y modulan la información en interés directo de sus amos y señores, los dueños de las imprentas, televisiones y radios, que a su vez reciben su savia en última instancia del capital que las alimenta, participe o no, directa o indirectamente, en  el accionariado de sus empresas. 

¿ Qué fue de la profesión periodística ?  ¿ qué fue de su alardeada independencia, valentía y coraje?. Pues la verdad, ya no queda nada. Hoy, cualquier trabajador de estos medios, debería reflexionar si como Fausto no ha vendido su alma al diablo ; sólo que éste lo hizo por una bella mujer, y el actual "profesional" debe hacerlo por un mal plato de lentejas, en forma de becariado, falso autónomo y exiguo sueldo. Pero toda regla tiene su excepción, y al lado de la mayoría de la profesión proletarizada, quedan los bien pagados, mejor diría en bastantes casos, mejor sobornados, que desde sus tribunas y tertulias imparten doctrina, lo saben todo, sin saber de nada, y mienten con total descaro en su estado habitual ; hasta el punto de que, si alguna vez dijeran verdad, les subiría la fiebre pues su cuerpo reaccionaría ante tamaña infección.

Así no es extraño, haber oído comentar en su día  a mas de uno que Gadafi era un dictador y ponía en peligro la paz mundial. Y este señor o señora, te decía  todo esto  sinceramente preocupado, sin que supiera qué idioma se habla en Libia, a qué continente pertenece dicho país y menos todavía de su régimen político y estado de bienestar de los habitantes de dicha nación. Lo mismo sucedió en su día con Sadan Hussein en Iraq, Chávez en Venezuela, o está sucediendo actualmente con  Bashar al Asad en Siria. Son sólo ejemplos, hay muchos más.

Corolario: ya hemos llegado a la alienación completa y absoluta. Por eso, el mejor consejo del médico social al paciente es que desconecten de tanta contaminación, retomen la novela, el ensayo  o  la biografía en forma de papel, o busquen su propio criterio en internet y las redes sociales, antes de que las acaben controlando.


jueves, 11 de mayo de 2017

La necesaria desaparición de las diputaciones provinciales

¿ Qué es un diputación provincial ?. La respuesta es sencilla:  hoy en día, en el mejor de los casos, una tomadura de pelo.

La constitución de 1978, vino a reconocerlas, aún después de dividir el territorio nacional de forma delirante en numerosas comunidades autónomas. Café para todos, con parlamento ( menos mal que no fue añadido un senado), ejecutivo con sus respectivas consejerías y defensor del pueblo incluido. Otro día, hablaremos de la chapuza autonómica y las causas de tal decisión, bastante menos altruistas de lo que el común de la gente se figura.

Pero vayamos al núcleo del artículo. Nacidas las diputaciones  en el siglo XIX mediante las Cortes de Cádiz como gobiernos provinciales, se consolidan  en el reinado de Isabel II con la división del Estado en provincias. Sus funciones iniciales las podríamos resumir en obras de utilidad pública en la provincia y atención a los municipios para sus necesidades de toda índole.

Con una estructura de Estado centralista aún cabía  justificar su existencia, más todavía si hace 40 años nuestros pueblos ( más que numerosos y atomizados en nuestro país)  se hallaban carentes de medios y sus presupuestos resultaban escasos, por no decir ridículos, además de quedar sujetos a las facultades de  vigilancia y tutela de la administración central.

En la actualidad, nuestros pueblos y ciudades han mejorado sensiblemente como salta a la vista de cualquiera ;  y, a tenor del principio de autonomía local, consagrado en la constitución, gozan de servicios adecuados, cuando no de capacidad financiera ( siempre mejorable) para sostenerlos.

El caso es que, entre la autonomía municipal y las comunidades autónomas, se quedaron las diputaciones provinciales como el refugio de unas estructuras del Estado ya inservibles. Las comunidades autónomas, con capacidad legislativa incluida, estaban llamadas a administrar los recursos del Estado en cada territorio con una adecuada descentralización, y el principio de autonomía municipal mejorado, complementaba la cercanía de  la administración al pueblo, en sus necesidades más elementales y directas.

 ¿Pero qué ocurrió entonces ?. Pues que en lugar de ir estrechando sus competencias y funciones, hacia comunidades autónomas y municipios, la partitocracia cada vez más numerosa en estructura y militancia, encontró en estas instituciones un nicho donde colocar a todos los mediocres y parásitos que la sostenían. Los puestos en la administración central y autonómica, no daban para todos, y los cargos municipales carecían en la mayor parte de los casos de las adecuadas remuneraciones, además del riego de  ser controlados por el pueblo en su gestión cercana.

Así pues, la partitocracia se puso,  sin prisas pero si pausas, en la materialización del plan : había que engordar a estos entes como fuera, llenarlos de nuevos y ostentosos edificios innecesarios, reforzando la capitalidad  de las provincias e igualmente,  retribuir generosamente a sus diputados y numerosos asesores.Los funcionarios de estas instituciones, a los que no pasó desapercibido el plan, también quisieron tomar su parte del pastel a recibir, y hoy, en muchas  de las provincias, resultan los mejor pagados en relación a sus compañeros  de otras administraciones, añadiendo a su condición de funcionarios, las ventajas de la negociación colectiva de los trabajadores del sector privado.

De la misma forma, para consolidar este diseñada estructura de poder , que emana de los municipios, la nueva estructura pardidaria sacó del cajón el mejor manual de caciquismo del siglo XIX y, utilizando el presupuesto, se puso a repartir el dinero  a través de los planes provinciales de obras y servicios entre los municipios, alimentado a unos, castigando a otros ( incluso entre  los gobernados por  el propio partido gobernante como método de arrinconar a los rebeldes), todo ello con criterios de obediencia y sumisión que acabaran transformándose en réditos políticos electorales a nivel local, provincial y autonómico. Y la cosa no quedó ahí. Con el objetivo de disponer cada vez de más poder, con el que condicionar a los vecinos de los ayuntamientos y sus alcaldes, pasó a succionar competencias municipales, que solicitaba se le delegaran ( a ver qué alcalde se negaba, pendiente la oportuna subvención para su municipio)  con lo que la institución quedó reforzada aún más, engrandeciendo así sus plantilllas de funcionarios. Al mismo tiempo,  y finalmente, supo crear toda red clientelar provincial de liberados en los municipios sometidos, a través  subvencionar empleos indirectos en  numerosas asociaciones de lo más variopinto, de muy dudosa utilidad social y  con un objeto social que en muchos casos se incumple.


En resumen : las diputaciones provinciales, que se nutren los presupuestos que reciben del Estado y de las tasas e  impuestos municipales, que recaudan por delegación de éstos, y liquidan descontando el oportuno margen, resultan unos intermediarios innecesarios, que solo han conseguido consolidar el caciquismo y drenar los recursos de los propios municipios.


El poder más cercano al pueblo, y mejor administrado en todos los sentidos es el poder municipal ( y comarcal donde existan estos entes) y la estructura de los atomizados municipios, pasa por mancomunidad de los mismos o  la agrupación de éstos. En nuestro estado autonómico los entes provinciales sobran.

Es hora de liberarse de la garrapata. 


lunes, 8 de mayo de 2017

La trucada democracia actual



La democracia moderna, tal como la conocemos hoy, nació con vocación  excluyente. Fue el triunfo de la burguesía sobre el antiguo régimen. Toda revolución necesita de herramientas intelectuales para conquistar la hegemonía cultural. La ilustración abrió el camino y este movimiento se consolidó en las bellas declaraciones sobre los derechos del hombre y el ciudadano, reproducidas en los textos de la Revolución francesa y antes en los de la norteamericana.

Ya sólo cabía, dada su confusión semántica, definir  quién era el sujeto revolucionario, si el hombre o el ciudadano. Y naturalmente, fue el segundo estatus el  que en sus comienzos se reservó a las personas con cierta renta,  es decir, a los burgueses ; lo del hombre, se dijo, vendría mucho después. Así pues, esta democracia en sus inicios fue censitaria o se excluyó de ella a las personas no ilustradas o de baja renta, cuando no a ciertas razas.

Fue todo una confesión de parte, toda una declaración inicial sobre la naturaleza de sus intenciones. Y como dicen los juristas latinomericanos : a confesión de parte, relevo de prueba.

Posteriormente, con la aparición de las doctrinas socialistas y el "terror rojo" institucionalizado en casi medio mundo, después de 1917, el junco tuvo la necesidad de  hacerse flexible  y para sortear el viento adverso y sobrevivir, otorgó el voto a casi todas la capas sociales, incluida la mujer.

Y  ya estamos ( matizaciones de la Historia aparte)  en el sistema actual : la democracia denominada representativa, donde los electos son designados por el pueblo, que se dice soberano.

Pero ni el pueblo es soberano, ni la democracia es representativa. En el juego electoral, unos parten con ventaja, pues no en vano son los propietarios de los medios de producción ( incluyendo en estos a los difusión) los que con su dominio económico condicionan, cuando no coaccionan, a los poseedores  de rentas exiguas en la tendencia del voto. Y tampoco es representativa porque hasta la institución del mandato ( regulada en los códigos de la propia burguesía, como es un ejemplo nuestro código civil, copiado del napoleónico) siendo por su propia naturaleza revocable, en el juego electoral no lo es.

En síntesis : en nuestras democracias, los electores no son sujetos iguales , ni tampoco pueden revocar a sus elegidos, en caso de flagrante mal uso de la institución del mandato. Y añádase a todo esto la estructura de los partidos políticos, que de forma antidemocrática y tolerada son controlados por sus cúpulas partidarias, que, a menudo, se confunden con el poder económico mismo.

Y aún queda, una barrera final, por si algún idealista lograra penetrar en el entramado donde se cocinan los intereses de la clase social que ostenta el poder, desde que ésta ( la burguesía) redujera a cenizas a la anterior, es decir, a la nobleza, sus privilegios, y la realeza entendida como poder absoluto. 

Se trata del acceso mismo a la función de los elegidos.  ¿ Quién goza hoy en día de la libertad para ejercer como tal, como representante del pueblo ? La respuesta no está en el viento y la conclusión es sencilla, como ya sabemos todos. Si no dispones de los suficientes medios para acceder al cargo temporal que te  garantiza el retiro de  tan nobles tareas, quedan dos alternativas : o bien provienes de la función pública, que  te garantiza el puesto de trabajo, cuando no te lo mejora, mediante la excedencia o te enrolas desde tu pubertad, como carrera vital, a la casta perpetua  de los profesionales de la cosa pública y a las órdenes siempre de la cúpula de tu partido político, con el más firme propósito de obediencia. De esta forma, nunca te faltará el cargo, la sinecura o el privilegio.

Se diría ( no hay estadísticas, pero quizá no hagan ni falta) que más del 90% de nuestros congresistas o senadores, proceden de estos orígenes. Y estos caballeros, se dicen los representantes de la sociedad civil, cuando en tal sociedad no superan más del 20% de su censo y lógicamente legislan para perpetuar sus propios intereses. Respecto del Estado, y la función pública que lo administra, como todos sabemos, si bien con honrosas excepciones, constituye la herramienta de dominación de unas clases sobre otras. Los obreros bien tratados de la fábrica.

Y en estas estamos, dándole vueltas a la palabrería e invocando el mantra de la democracia para legitimar cualquier arbitrariedad, cualquier injusticia.



  

 




        

viernes, 5 de mayo de 2017

Aragón : El Susanato andaluz del norte

He expuesto  siempre a quien me quiera oír que si Aragón no limitara al Oeste con Navarra y el País Vasco, al Este con Cataluña y al Norte con Francia, esta tierra, paraíso de funcionarios, opositores y caciques de lo más cutre, sería un cortijo señoritil  y atrasado peor aún que el Susanato andaluz. Por muy mal que se administre en la región y se cierre  ésta a la modernidad en todos los sentidos, la vecindad del corredor donde se encuentra la provee de las migajas que se reparten de tan privilegiada situación.

El algodón no engaña. Y los avales del PSOE en sus primarias tampoco. Hemos batido el listón de apoyos a Doña Susana en toda España, después de Andalucía.  Ya somos uno de lo más firmes baluartes de esta señora, candidata preferida del PP, amen de rociera, cofrade e inculta. Sólo la carrera de Derecho, les costó sacarla más de 10 años.

El milagro de los avales en Aragón se ha obrado gracias al nepotismo y caciquismo del aparato que rige el partido, enquistado y parapetado en las Diputaciones Provinciales de Huesca y Zaragoza, centros estos desde  donde se reparten todo tipo de sinecuras, chollos y pesebres en forma de subvenciones a pueblos y asociaciones de todo pelaje, de muy dudoso objeto social y más que escasa utilidad..

No es de extrañar. En este tierra  la militancia del PSOE ya sólo la componen cargos públicos, asesores,  familiares de éstos y  entidades subvencionadas. Cabe hacer otra distinción todavía : de un lado, los que ya disfrutan de estos beneficios, y de otra, los que aspiran a obtenerlos.

El terror ante las órdenes emanadas de las diputaciones se ha cumplido a rajatabla y los militantes, que conocen la calaña de los que administran y reparten, quitan y ponen, por la cuenta que les trae han obedecido. 

jueves, 4 de mayo de 2017

Corrigiendo errores



Había citado en mi comentario sobre Gadafi, que extrañamente parte de sus asesinos hablaban español. Por error, no subí el video. Ahora lo reproduzco.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Ellos o nosotros



El vídeo  es de Podemos y la voz la pone el mismo Pablo Iglesias.Visionarlo resulta de lo más ilustrativo para conocer en manos de qué gentuza estamos, quién nos explota a diario y quién  se apropia de la riqueza de nuestro trabajo. Pero la foto es parcial, y  sólo reproduce una parte del bosque. Se necesitarían páginas y páginas para diseñar todo el entramado y sus derivaciones colaterales. Y eso sin reproducir mapas similares para las diferentes tramas menores, que anidan en cada una de nuestras comunidades autónomas. 

De cualquier forma, cabe concluir que la trama es poderosa, demasiado poderosa. Va ser muy difícil , por no decir imposible, que la fortaleza pueda ser derribada a través del sistema parlamentario y los cauces legales ;  mas que nada porque éstos están trucados y, como observamos recientemente, contaminadas las personas llamadas a interpretarlos.

La Historia enseña que el reformismo no conduce a ninguna parte, menos todavía frente a los sistemas agotados, que  ya sólo sobreviven, como es el caso, de las rapiñas, monopolios  y  burbujas financieras. Se avecinan tiempos convulsos. El entramado es irreformable, y si éste ve en peligro, absorberá a los chicos de Podemos ( algunos ya están dispuestos a ello) pasando simplemente una bayeta no muy empapada en agua por tanta mugre o repartiendo el pastel con los nuevos convidados. El fantasma del PSOE DOS  ya planea, como  una hipótesis no  descartable. Pero si aún así no fuera posible, siempre les quedaría al sistema el recurso a la fuerza, con apoyo exterior. Desde Fernando VII, lo cierto es que nunca les faltó.

Una vez  fallen las soluciones milagrosas, como ya  han fallado en  Grecia, o fracasarán en Francia  ( tiempo al tiempo) con el advenedizo Macrón, y rebrote la crisis todavía de forma más virulenta ( el  parón  provisional de la crisis sólo está cogido con alfileres a base de inundar el sistema con papel fiduario en forma de deuda  que ya no  vale nada) volverá la dialéctica que nunca se fue :  ellos o nosotros.





martes, 2 de mayo de 2017

Gadafi era un tirano y debía morir.




Aterrizó la señora Clinton en Trípoli y una de sus escoltas le mostró en su teléfono móvil la horrible muerte de Gadafi. Por cierto, que sus asesinos hablaban español ( ver video al final del comentario), lengua vernácula de gran parte de los marines de origen puertoriqueño e hispano. Y fue entonces, cuando con sonrisa de hiena, la tal señora, emulando a  Cesar dijo : veni, vidi, vici.

Había muerto el tirano, al igual que sus asesinos calificaron a Julio Cesar. En la inmortal obra se Schakespeare del mismo título, se glosan las justificaciones de sus asesinos ante el pueblo de Roma por parte de Bruto, pero también las de su amigo Marco Antonio ( video de cabecera). Por eso mismo, siguiendo la dialéctica y oratoria de Marco Antonio podría decirse, remontándonos a su discurso, lo siguiente :

Gadafi, ubicó a Libia en las altas cotas de desarrollo de Africa, pero fue un tirano y debía morir.

Las parejas recién casadas, recibían del Estado, la suma de 50.000 dólares, para adquirir su primera vivienda. Un acceso a la propiedad que garantizó a todos menos a su padre, que murió sin disfrutar de este beneficio. Pero era un tirano y debía morir.

Los préstamos a los libios, en manos de la banca pública, no devengaban interés. Pero una nación no debe soportar a un tirano, y debe morir.

Todo ciudadano libio que quisiera dedicar su trabajo a la agricultura, recibía gratis del Estado tierras, equipos, animales y semillas. Pero Gafafi fue un tirano, y debía morir.

La adquisición de un vehículo se subvencionaba por el Estado en un 50%. Pero nadie duda que Gafafi era un tirano y debía morir.

Libia era un estado laico, y existía libertad religiosa. Pero Gadafi devino en un tirano, y debía morir.

Antes de la llegada de Gadafi al poder, sólo un 5% de los libios sabía leer y escribir. Al final de su tiranía el 83% no era analfabeto. La educación era gratuita para todos, así como la sanidad. Cada Libio tenía el derecho a que el Estado le costeara una beca en el extranjero o un tratamiento médico, si el Estado no podía proporcionárselo. Pero Gadafi fue un tirano y debía morir.

El régimen libio, al margen de los partidos políticos, era una democracia directa y participativa conforme a las tradiciones de su pueblo. Pero Gadafi era un tirano y debía morir.

Finalmente Gadafi cometió la osadía de intentar cobrar el petróleo que vendía en monedas diferentes al dólar. Fue un caso de tiranía y debió morir.

Hoy Libia es una estado fallido. El Estado Islámico controla gran parte del país, el botín del petroleo se ha repartido entre los países occidentales, las guerras tribales destruyen el país mismo y ya se adivina su división en varios estados, a la par que los mercados de esclavos han hecho su aparición. Fue necesario eliminar al tirano.